Ayer dije que en la última Tranformers salía Kevin Bacon. Y era Mark Wahlberg. Al parecer ocupan un espacio similar en mi cabeza. Era raro verlo a Mark Wahlberg en el trailer haciendo del papá de una adolescente, interpretada por una actriz que podría haber sido el interés romántico de Marky Mark en otra película. ¿Qué espacio en común pueden tener esos dos? La onda de galán maduro pero no acabado. La onda de “alguna vez fuimos jovencitos de la película”. ¿Y qué fue de Ralph Macchio a todo esto? Me da miedo googlearlo. Me imagino que me van a salir una calavera con apenas algunos restos de carne momificada recubriendo los huesos, coronada por una bandana del ex-Niño Karateka. Whatever happened to the Karate Kid?

En algún lugar del pasado, dos niños juegan al Karate Kid con su niñera. Como no han visto nunca la película, inventan las siguientes reglas del juego: Uno de los  niños es el cartero,  que golpea la puerta de la casa donde está la niñera. La niñera pregunta “¿Quién es?” y el niño responde “¡El Cartero! Traigo una encomienda”. El niño deja la encomienda, la niñera firma. El contenido de la encomienda es este: un bebé (el otro niño) destinado a ser un campeón de artes marciales. La niñera debe entrenarlo en poses de karate. O, mejor aún, tan solo un bebé llamado Karate. This is a true story.

Anoche yo tipeaba una y otra vez el nombre de Kevin Tocino y pensaba “qué cosa más rara, escribirlo y no acordarme de la Antonella”. La Antonella en cuestión es la única muchacha que nació después del 84 y que es fanática de Kevin Tocino. Me lo contó hace unos 10 años, la penúltima vez que lo vi, y siempre que pienso en Kevin Tocino pienso en la Anto, o al menos en ese detalle en particular. Podrá parecer que pienso mucho en ella, pero la verdad es que el buen Kevin estuvo bien desaparecido de nuestros radares, curiosamente después de hacer de el hombre invisible. De ahí a X-Men:First Class y de ahí a una serie que no veo, así es que filo. Hoy en la mañana, cuando me enteré del error cometido ayer, de alguna forma me sentí algo más aliviado: la asociación mnemónica funciona solamente con el auténtico Kevin Tocino, y no cuando uno le está diciendo Kevin Tocino a Mark Wahlberg. Punto para los neoplatónicos del mundo.

A pocos años de conocerlo, Gonzalo me dijo que le daba mucha gracia que un actor pudiera llamarse “Kevin Tocino”. A mí me causaba un poco menos gracia, pero solo porque ya conocía a Jeffrey Tambor.

Hay momentos en que mi mente queda en blanco y comienzo a intentar componer un cover de la canción de Patoaventuras, adaptada para los Crononautas.  Creo que me tomaría una tarde, o quizás menos, sacarla; pero temo que de hacerlo no se me vaya jamás de la mente. El otro día pensaba, a propósito de la definición simple de la esquizofrenia como escuchar voces que no podemos controlar, si acaso escuchar canciones que no podemos controlar no será una forma de coquetear con la esquizofrenia. O quizás ciertas canciones dejan trazos, zurcos platónicos como los de las autopistas de carrera de juguete antiguas, donde es inevitable caer para dejarnos impulsar a la velocidad del estímulo. Invisible pathways traversing this world, guiding our impulses, making us glide and fumble and stumble to their own pace and will.

Sea como sea, la cosa es que hoy seguí caso de una recomendación y escuché el excelentísimo blues de Slim Harpo, y a la media hora seleccioné los grandes éxitos de los Vengaboys y jamás voy a saber por qué.

Quiero componer una metáfora que remate con “como teclado en una canción de los Vengaboys”, pero todavía no llego al momento justo de utilizarla.

Como se apreciará, escribo con harto sueño y poca coherencia. La verdad empecé a escribir porque era demasiado temprano para dormirme, pero estoy demasiado cansado para escribir algo coherente. Quiero contarte de todo lo buena que es Network (1976), pero quiero estar bien lúcido, quiero poder articular metáforas hiperbólicas y grotescas y graciosas, todo junto y en la juguera. Pero me encantó. Me dejó por momentos con la boca abierta. Ya la he visto dos veces. Quiero verla más. Quiero vivir en un mundo en que todos mis amigos la hayan visto, y donde decir “I’m a human being! My. Life. Has value!” o “I’m mad as hell and I am not gonna take it anymore” o “You have meddled with the primal forces of nature! And. You. WILL. ATONE!” sean frases comunes que nos hayamos lanzado de una lado a otro de miles de conversaciones. En verdad no quiero lanzarme al modo reseña, pero en verdad me gustaría que todos hubiéramos visto esta película hace años ya.

En fin, prioridades en la vida. Pronto: un par de links, luego, el sueño.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: