Para pasar la fiebre

Anoche me desperté a las 4.30, más cansado de lo que me había dormido, cuatro horas y media antes, con el cuerpo molido y un dolor de puta madre en las rodillas, dientes y en todo lo que se aproximara a la idea de “óseo”. No tenía una gota de sueño y me sentía como si me hubiera violado una deidad clásica. Mal. Como no me pude ir a dormir, y caché altiro que no iba a poder ir a trabajar al día siguiente (hoy), me dediqué, como uno hace en estas ocasiones, a planificar mi vida. O tuve un momento de claridad, porque lo de planificar mi vida por venir me está rondando desde hace un rato. La mesa del comedor está completamente cubierta por un papel craft con las distintas líneas temporales que puede seguir mi vida según un par de acontecimientos clave. I kid you not. Pero recién anoche me vino un ímpetu de determinación, claridad e iluminación. Quizás Zeus tronante en verdad entró por mi ventana transformado en lluvia dorada y pasó a aprovecharse de mi mientras yo dormía, tan serenoboquitabajo.

Rápidamente, elaboré una lista de las cosas que quiero haber escrito de aquí a un año más. La segunda parte de Crononautas, la novelita/cuentos cortos de El Puente, y…. Algo Más, que no es una biointrospectiva sobre Nino Bravo, sino, simplemente, algo más. Algo que se rehuso a darme su resumen cuando estaba anotando mis resúmenes de los proyectos y en cambió me dio su primera línea, sus primera página, sus seis primeras páginas (a mano, moleskine mediana; 1300 y tantas palabras). Y un mundo de felicidad. Por las horas que pasé escribiendo, antes de que clareara, fui feliz, bien feliz, y me olvidé del todo de la fiebre, los dolores en todo el cuerpo y la sensación de que las cuencas de los ojos se me marcaban para dejarme igualito a uno de esos vasos regalones del Lord Byron.

(cuenta la leyenda que el jardinero del Lord Byron se encontró un cráneo humano en buenas condiciones y que el Lord Byron, deseoso de ser más Lord Byron que nadie, dijo “ésta es la mía” y se hizo un jarrito para el té, el vino y la ocasión con la calavera. Estos locos ricos)

Después volvieron los dolores y la sensación de apaleo. Tuve la suerte de estar muy bien cuidado a la distancia, así es que no tengo quejas en ese sentido. Es más, si todos los días de fiebre van a ser así de productivos, reveladores y bien cuidados, me comería una convalecencia laaaaarga, feliz. Para llevar, por favor. Con mostaza y ketchup, sí.

CRONONAUTAS

¡Finalmente! ¡Firmamos contrato! ¡Se va a publicar! ¡Por el Barco de Vapor! ¡En su serie roja! ¡Para lectores de 12 años o más! ¡Y yo debería estar trabajando en su edición/re-escritura! ¡En vez de escribir “Algo Más” a las cinco de la mañana! ¡Pero igual! ¡Estoy muy feliz! ¡Tanto que tengo que esconderlo mediante el recurso cínico del exceso de signos de exclamación! ¡Pero en serio! ¡Alegría y felicidad! ¡Punto com! ¡Detalles más adelante!

THE TRIP TO ITALY

Ya van tres capítulos and it’s on baby. Winterbottom está tratando la serie más como una película larga y a partir del segundo capítulo el peso de los personajes se siente y guía la serie a buenísimo puerto. No sé qué tanto se entienda sin conocerlos a Coogan y Brydon de antes, o al menos de haber visto el primer Trip; pero aún así, es un gusto, en especial la forma en que va mezclando los viejos éxitos (musho  Michael Caine, though) dejando espacio para que la historia se desarrolle. Y si después del segundo capítulo no le dan ganas de ir a la costa de Liguria, no le van a dar ganas jamás.

RICK AND MORTY

Vi el primer capítulo de esta serie animada más por lealtad a Harmon et al que otra cosa. Rick and Morty es una suerte de variante clonada de la relación entre el Doc Brown y Marty McFly (que, dentro del verosímil del viaje en el tiempo, pasa colada como si nada ¿qué se traían esos dos entre manos? ¿qué hacía un joven recién graduado(?) ayudando al científico loco del pueblo? ¿cómo se conocieron?), donde el Doc (Rick) es un genio alcohólico empedernido que necesita de un ayudante extremadamente tonto (Morty). “Oh no, otra comedia de flatos y peos” fue mi impresión tras el piloto, donde el viejo Rick eructa frase por medio, tras lo cuál dejé de verla. Volví porque Denis Mitchell deslizó que había un capítulo que le había gustado mucho. Y lo vi. Y ahora, doce capítulos después, esa segunda temporada no puede llegar lo suficientemente rápido. Inteligente, alucinada, high concept as high concept gets, Rick and Morty balancea lo ridículo con lo humano, y si bien cae en excesos, no hay capítulo en que no haya un giro sorprendente, bien pensado y ejecutado. OJO siempre con la historia B. En sus peores momentos, Rick and Morty tiene una historia buena entrelazada por otra más o menos insípida. En sus mejores momentos es una delicia a la que, como si estuviera hecha con materiales Jovi Rhein, todo le sale y le sale bien.

TAKE THIS WALTZ (2011)

Ufffff. Sarah Polley, de la nación de más al norte de Norte América, dirige esta película que es una mirada al complejísimo proceso de cerrar un matrimonio contento y satisfactorio para perseguir un amor incandescente y desbordante. Repito: Uffff. Polley se salta todos los lugares comunes y ataca el tema con gracia, elegancia y complejidad, tres cosas que le salen extremadamente bien y que no da lugar a binarismos, pintando la situación con toda la ambigüedad de un dilema imposible. Michelle Williams siempre será Jen de Dawson’s Creek pero aquí está más que bien en su rol de mujer entrando honestamente en una encrucijada, Luke Kirby está medio flojito como Mr. Dreamy, pero, de alguna forma, esto solo hace que Seth Rogen la rompa aun más. Polley tiene el excelentísimo gusto de salirse de la fórmula romcom del marido tiránico/desinteresado y nos entrega en el niñoadulto interpretado por Rogen a una persona profundamente querible, difícil de dejar, en efecto, y por quién uno termina sintiendo un cariño profundísimo. Y por uno me refiero a mí, claro. Ver esta película fue una puñalada intensa, lo que es un testimonio de lo bien armada que está. Un gusto.

 ANAB JAIN

Anab Jain es una diseñadora de esas diseñadoras que andan por el mundo pensando en soluciones flexibles y orgánicas para el mundo de hoy. En otras palabras: ídola. Y quiero hacer notar que nunca me he referido a nadie con ese término, así es que lo repito: ídola. Si la cabalá judía sostiene que el mundo se mantiene mediante el trabajo de un grupo selecto de hombres santos, yo quiero creer que los diseñadores de soluciones son los hombres santos del futuropresente. Anab Jain dio el año pasado en Berlin una conferencia intitulada “Design for the New Normal”, y si bien discrepo fundamentalmente con al menos una de las premisas de su giro teórico (people=products), no puedo dejar de encontrarla fundamentalmente admirable. Feast on this people, y a ver si creamos espacios de soluciones más inclusivas para el mundo entero. No es tan difícil.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: