Volviendo a Volver al Futuro (Parte Dos)

-Roads? Where we’re going we don’t need roads.

La célebre frase del Doc Brown al terminar la primera parte de Volver al Futuro es precisamente el mayor problema de la segunda. Mientras que la original tenía un camino claro y delineado (el héroe  necesita algo, el héroe sale a buscarlo, lo consigue, pero esto le trae más problemas, los enfrenta, genera un cambio y vuelve a su situación inicial transformado en una mejor persona), la segunda parte adolece de un caos de peripecias que se repiten cíclicamente. Cuando las ibamos a volver a ver le dije a Katty “Esta es mi favorita, de chico era la que más me gustaba” (Katty había visto solo la I y la III) y terminé pidiéndole perdón por haberla sentado a ver semejante esperpento conmigo. Del mismo modo, le dije a a Jesu “La II es la que más me gusta”, y la Jesu, que es una mujer ocupada y que se encontraba en medio de un profundo multitasking en su tienda, paró en seco un segundo y me dijo “¿En serio?” con ojos extra-grandes. Pero hey, eso era el pasado, vamos al futuro.

I. REEMPLAZOS TEMPORALES – la peli parte recreando la última escena de la primera parte con Marty y su novia…QUE YA NO ES MÁS LA CLAUDIA WELLS…pero claro, resulta que al parecer la madre de la actriz estaba con un cáncer avanzado y la muchacha, sensatamente, optó por dejar la franquicia para ir a cuidar a mamá. Como consecuencia, los productores agarraron el catálogo de chicas con pinta de highschool sweetheart, llegaron a la K de Karate Kid y ¡bam! Elizabeth Shue como Jennifer. No sé si es esta además la razón por la que su personaje tiene tan pero tan poco exposición en pantalla, pero Jennifer Parker es un picnic para las feministas. La película entera, francamente, es como el test de detección del machista extremo: si no te das cuenta de que, en esta realidad narrativa, las mujeres son ciudadanos de segunda clase, objetos de deseo, sin voluntad y sin determinación; es porque algo anda mal contigo.

Antes/Después.

Antes/Después.

II. EL CAOS – El futuro es un lugar caótico y no muy agradable. Curiosamente, el año 2015 se parece, en ritmo si no en forma, bastante al 2013 que vivimos. Saturaciones visuales, excesos de avisos y en general la vibra de la vida moderna está bien plasmada en la película, al punto que no se siente tan añeja su imaginación, por más que no haya celulares y el fax todavía sea algo prominente. El problema es que este caos derrapa al guión, que termina pisándose la cola en busca de algún sentido. Por ejemplo: en los primeros 20 minutos de la primera parte, sabíamos perfectamente quién era Marty McFly, quienes eran sus padres, sus relaciones al interior de la familia y con Biff Tannen ;y justo veíamos llegar a Doc Brown en un Delorean modificado. En los veinte primeros minutos de esta segunda parte, está recién terminando la secuencia de la patineta: no sabemos nada del conflicto principal, sólo hemos visto una recreación jugada-por-jugada de la secuencia de 1955, pero ahora en el futuro; Doc Brown, Mr. “No debemos cambiar nada en la historia” ha reclutado a Marty para cambiar la historia y dicho cambio nunca nos es explicado ¿es un gesto de gratitud por haberlo salvado del ataque de los libios? ¿O será que lo reemplazó su clon-no-malvado-pero-sí-menos-ético del futuro? Vé tu a saber, todo vale aquí.

El sueldo del director de continuidad se fue a efectos especiales. Also, Hot Cops.

El sueldo del director de continuidad se fue a efectos especiales. Also, Hot Cops.

III. MÁS CAOS – Después de un error bastante idiota del genio que logró transgredir las leyes del espacio-tiempo (“En vez de llevarla cómoda en mi máquina, mejor dejemos a la intemperie el cuerpo de esta mujer inconsciente” ¿En serio? ¿EN SERIO?), El Doc y Marty deben reparar su error, y de paso Marty se manda otro cagazo al comprar el Almanaque que el viejo Biff (que lo escucha todo tras las puertas, como en la mejor teleserie de Sabatini) terminará usando para volver al pasado y alterar todo y darnos la SITUACIÓN INICIAL pasada largamente la media hora de película. En vez de un gran arco, vamos a tener pequeños círculos y vamos a andar dando vueltas como dentro de una lavadora de historias, todo indica. Además, ese DeLorean 2.0 debe haber sido bien fácil de utilizar, mira que el viejo Biff aprendió en nada a viajar Y devolverlo al lugar exacto de donde salió.

docwtf

Nada más cómodo que una siesta en el callejón. Típico de 2015

IV. EL APURO – Al tener solo dos épocas con las que lidiar, Volver al Futuro podía dedicarles tiempo, cariño y, por sobre todo, producción a estas. Al tener cuatro (1955, 1985, 1985 alternativo; y 2015) momentos, todo esto se esparce y así el departamento de producción nos entrega un 1985 alternativo que es el Blade Runner de los pobres. Aquí, Doc Brown aplica todo su genio y, en menos de dos horas va a la biblioteca pública (sospechosamente abierta un sábado en la noche en un pueblo en el que quemaron su única escuela hace seis meses) y resuelve el misterio del asesinato de George McFly. En un cementerio de cartón, nuestros héroes deciden que es hora de saltar a 1955, donde han de interceptar el almanque sin interferir con el viejo Biff. En algún momento de 1955 habrá 3 DeLoreans, 2 Martys, 2 Docs y 2 Biffs, pero qué diablos, una vez que uno se mete con el continuo espacio-tiempo, ya no puede parar.

La compensación del apuro es la repetición, y así es como vemos las mismas secuencias alteradas y nos tratan de meter las frases típicas con cucharón a la fueza: la cantidad de veces que el Doc dice “Great Scott!” es cosa seria; del mismo modo, la forma en la que nos enteramos que el botón de agresión de Marty es que lo llamen gallina se siente forzado y alejado de la caracterización de un personaje que ya conocemos de una película entera. Además, al repetirse solo tres veces queda a mitad de camino: muy repetida para ser un guiño, no le alcanza para chiste recurrente.

Nos quedó claro la SEGUNDA vez, gracias.

Nos quedó claro la SEGUNDA vez, gracias.

V. EL (IN)VEROSIMIL – TODO lo apurado del guión, los saltos temporales que no causan efectos, las paradojas que no cierran (si Biff cambió todo el tiempo, entonces Doc y Marty nunca se habrían conocido, no habría habido máquina del tiempo y por ende Biff nunca habría podido cambiar todo,  por lo que Doc y Marty sí se hubieran conoci…), el uso de Elizabeth Shue como la mujer que se duerme una, dos, tres veces y eso es todo lo que hace; las tetas de la Lea Thompson (que podría haber pasado un gorila de sombrero atrás y nadie lo habría visto); en fin, todo lo que pueda matarte la suspensión de la incredulidad se lo puedo perdonar a esta película MENOS la facilidad con la que los personajes se esconden en puntillas de los otros. Marty está hablando por walkie-talkie en EL ASIENTO DE ATRÁS del auto de Biff y este no lo escucha. Marty entra a la habitación, está a menos de un metro del director Strickland, y este ni siquiera piensa en mirar bajo su propio escritorio. Marty McFly, profesión: ninja. Ni que decir la prueba de que el viaje ha sido el éxito: el cambio de los titulares de diario de “Doc Commmitted” a “Doc Commended”. Uno de esos momentos de comedia que terminan sonando como acordeón aplastado por un elefante.

¡ESTÁ DETRÁS TUYO!!

¡DATE VUELTA, PELAO!!

VI. EL REMATE – (Hey, con paraguas y todo, ese empleado de Wester Union se empapó con dos segundos de lluvia). Marty vuelve a volver y se encuentra a un pasmado Doc Brown…pero si este Doc Brown ya vio a este Marty, significa que…¿el Doc que recbió los balazos de los libios y que viajó a 2015 ya sabía que esto iba a pasar? ¿O acabamos de crear un nuevo universo paralelo? y, de ser así, ¿Cómo chucha es que Marty consigue llegar siempre a SU universo? Mentira, la primera vez Marty no llegó a su universo, llegó al universo donde su papá es un escritor exitoso (ja!), por ende debería haber habido ahí otro Marty, que creció amado y cuidado por sus padres felices, y en el otro universo, donde Biff es el compañero de trabajo abusivo, se quedaron sin Marty…eeeen fin. La cosa es que la peli termina con otro momento de suspenso, esta vez hasta nos pasan el trailer de la tercer película y todo promete resolverse (??) en la tercera entrega. Tercera entrega que, después de este desastre, no pienso repetirme.

Mi recuerdo de la tercera parte de Volver al Futuro es que salen los ZZ Top…aunque, considerando la forma en que cambió mi apreciación de las dos primeras partes, quizás termine dándole una oportunidad más. Antes, la segunda parte era mi favorita, porque la vi por primera vez a los 10 años, la edad en que, precisamente, la estructura de una historia no es tan importante como ver MÁS SALTOS EN EL TIEMPO; EL PASADO, EL PRESENTE, EL FUTURO, TODO JUNTO; y ¡HEY! ¡PATINETAS VOLADORAS! Volver al Futuro parte II es eso, como un niño jugando con las figuras de la primera parte. Faltó que apareciera un tiburón holográfico gigante nomás…oh, wait.

Bueh, al menos no era un tiburón con un lanzamisiles en el lomo.

Bueh, al menos no era un tiburón con un lanzamisiles en el lomo.

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